«No podrás hacerme callar»

La última canción que entró en Matando el tiempo (1997) fue «No podrás hacerme callar», que Miguel trajo completa, letra y música, a tiempo de meterla en la maqueta que grabamos en Cabezo de Torres en septiembre de 1996. La versión que grabamos para el disco en Madrid unos meses después era muy rápida y yo todavía no me la había aprendido muy bien, así que tenía problemas para tocar el bajo a suficiente velocidad. Miguel lo grabó en un momento.

Empezamos a tocarla en directo cuando se publicó el disco —practicando bastante, conseguí tocar la dichosa línea de bajo a velocidad suficiente, ¡y cantar a la vez!— y ya seguimos incluyéndola en el repertorio todo el tiempo que Joaquín Talismán estuvo en el grupo. Fue de las pocas que seguimos tocando cuando se fue, y todavía seguíamos tocándola cuando empezábamos a estrenar las canciones de El mundo al revés (2004).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Yo no soy Supermán». A continuación: «La hora de la revolución».

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«Yo no soy Supermán»

Durante el invierno y la primavera de 1996, como teníamos instalada mi grabadora de cuatro pistas en el ensayo para maquetar canciones pensando en lo que sería nuestro siguiente disco, Matando el tiempo (1997), entre ensayo y ensayo aprovechábamos también para ir para allá con Ricardo y otros amigos a grabar canciones nuevas y antiguas, en inglés, y pasar unos buenos ratos sin presiones. A veces tocaba la batería Pedrín, a veces Miguel, a veces yo mismo; el bajo lo podía tocar yo, o Miguel, o incluso Pedro (Jiménez); las guitarras, igual; en definitiva, dependía de quién se presentara ese día. A la cinta de casete que montamos para recopilar todas esas grabaciones la titulamos Los Caníbales del Do-Re-Mí (1995-1996), y, como ya hemos visto, recuperamos bastantes de esas canciones para los siguientes discos de Los Marañones.

Una de las que se estrenaron en esas sesiones fue una de Ricardo que se convertiría en «Yo no soy Supermán». Nos juntamos un par de tardes Ricardo, Miguel, Pedro y yo, grabamos una versión bastante asalvajada y ahí se quedó, esperando.

Pasaron casi veinte años y en 2014 la seleccionamos como posible candidata para A contratiempo (2015). Miguel le escribió una letra en español, hablando de la explotación laboral y las exigencias del mundo moderno, la ensayamos, nos parece que quedó muy bien, y la grabamos para el nuevo disco.

Desde que salió el disco no hemos dejado de tocarla en ningún concierto. Aquí en El Intruso de Madrid, en diciembre de 2016.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Sin remedio». A continuación: «No podrás hacerme callar».

«Sin remedio»

En febrero de 1996, mientras esperábamos que llegara de fábrica nuestro flamante disco en directo, Los Marañones (1996), nuestro amigo Pedro Jiménez nos reunió una vez más a Miguel, a Ricardo y a mí en mi casa, y nos puso a grabar una canción nueva de Ricardo con el cuatro pistas. Ese día nos reímos mucho, sobre todo porque alguien (Pedro) contó el chiste de la vaca que no tenía remedio y quedó constancia de ello en la grabación.

La canción se quedó ahí, esperando su momento durante lustros, y, con sus aires de twist y rock & roll antiguo, hubiera sido una candidata perfecta para incluir en A contratiempo (2015). Si no fuera porque se coló en el disco anterior. Efectivamente, en 2011 nos volvimos a acordar de la canción y para la ocasión le escribí una letra en español —hablando, como en tantas otras ocasiones, de aquello de «ni contigo ni sin ti»—, que luego Miguel me ayudó a perfilar un poco.

Me gustas tú, lo sabes ya,
y casi más cuando no estás.
Es algo difícil de explicar.

Si faltas tú, no sé quién soy,
y si apareces ya no estoy.
Son las paradojas del amor.

Homenajeando a la pobre vaca del chiste, la titulamos «Sin remedio», y como tal la grabamos para Historias sin principio ni final (2012).

La hemos estado tocando en directo durante una buena temporada hasta que se salió del repertorio justo a tiempo de dejar paso a las canciones de A contratiempo (2015) que, como ya digo, no eran tan diferentes. Aquí en Fnac Murcia presentando el disco en enero de 2013.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Otra canción». A continuación: «Yo no soy Supermán».

«Otra canción»

De las nuevas canciones que Miguel grabó en el campo o en la playa el verano de 1995, la única que sí conseguimos terminar para Matando el tiempo (1997) fue «Otra canción». Yo le escribí una letra en español a tiempo para la maqueta que grabamos en septiembre de 1996 en Cabezo de Torres, pero no terminaba de convencernos. Miguel también hizo un intento que no cuajó, y finalmente, cuando ya habíamos empezado a grabar el disco en los estudios Sonoland de Madrid, Pedro Jiménez —que ya nos había echado una mano para perfilar y corregir las letras de las canciones que habíamos grabado en la maqueta de Cabezo de Torres en septiembre— se puso a trabajar codo a codo con Miguel y llegaron con la letra justo a tiempo para grabar las voces.

Sólo la tocamos en directo algunas veces durante la gira de presentación de Matando el tiempo (1997). Y eso que nos salía muy bien, con esas voces y ese final tan intenso.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «No me asusta». A continuación: «Sin remedio».

«No me asusta»

Por aquella época, Carlos Muñoz también escribió letras en español para otras canciones de las que había grabado Miguel el verano de 1995. Pero, aunque nos gustaban mucho, no llegamos a utilizarlas. En algunos casos, porque la canción nunca llegó a publicarse, y en otros porque no conectaban con lo que estábamos haciendo en ese momento. Sólo era cuestión de darnos tiempo para evolucionar un poco y ponernos a su altura.

Para hacernos una idea de las cosas que Carlos escribía esos meses, aquí hay una de sus letras, «La mano que aprieta», a la que yo me empeñé en poner música e hice el esfuerzo de grabarla (¡y cantarla!) en mi casa con el cuatro pistas.

Una de aquellas canciones de Miguel acabó convirtiéndose con el paso de los años en «No me asusta». Los Marañones la ensayamos —en inglés— en la primavera de 1996 y llegamos a grabar la base para la maqueta que estábamos haciendo con el cuatro pistas en Puente Tocinos, preparándonos para Matando el tiempo (1997), pero no llegamos a completarla porque no habíamos llegado a escribirle una letra que nos satisfaciera y prácticamente nos olvidamos de la canción durante el resto de ese siglo.

En 2001 decidimos probar suerte con ella otra vez. Miguel le había escrito una letra nueva en español y Pedrín, él y yo nos fuimos a su casa a grabarla con el ordenador, a base de secuencias y samples, con alguna guitarra y bajo de verdad. Estábamos preparando lo que sería nuestro álbum El mundo al revés (2004), y ésta era una de las candidatas para llevarla al estudio. Pero, sea por lo que sea, se quedó fuera.

En 2015 incluimos esta versión grabada en casa con el ordenador en el recopilatorio Rarezas (1988-2012) (2015), que, junto a «El mendigo», servía para hacerse una idea de los sonidos que estábamos buscando originalmente para El mundo al revés (2004).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Yo quiero rock». A continuación: «Otra canción».

«Yo quiero rock»

La otra canción, junto a «A lo mejor me voy», que empezamos a grabar en Sonoland para Matando el tiempo (1997) y que no pudimos terminar fue «Yo quiero rock». Procedía de la misma cinta que había grabado Miguel en el verano de 1995. Empezamos a ensayarla —todavía en inglés— a finales de año y, poco después, nuestro amigo Carlos Muñoz le escribió una letra en español que no llegamos a utilizar.

Yo hice otro intento de escribirle una letra en español el año siguiente, y fue la que utilizamos al final. Hablaba de lo difícil que puede resultar a veces comunicarse con un músico. O algo así.

Tienes toda la razón,
aunque no escuchaba.
Deja la conversación
y dame una guitarra.
Yo quiero rock.

Cuando me miras así
me recuerda algo,
te lo tengo que decir
pero me quedo en blanco.
Yo quiero rock.

La maquetamos en SPL Audio en septiembre y nos la llevamos a Madrid infructuosamente. Sólo llegamos a grabar la pista de batería y bajo. Pero «Yo quiero rock» tuvo más suerte que «A lo mejor me voy», porque a finales de 1998 decidimos darle otra oportunidad, cuando estábamos de nuevo en SPL Audio, en Cabezo de Torres, ahora grabando Shangri-La (1999). A la larga salió todo bien, porque la habíamos estado tocando en directo durante el año anterior, así que la versión que apareció publicada en Shangri-La (1999) estaba mucho más definida que la que hubiéramos grabado para Matando el tiempo (1997). Además, en esta ocasión, Juan Carlos Armero añadió percusión y Carlos Campoy grabó una pista de Minimoog, lo que hizo que la canción sonara todavía más espectacular.

La tocamos en directo unas cuantas veces mientras Joaquín Talismán estuvo en el grupo y finalmente —como sucedió con la mayoría de las canciones de esta época, que se aprovechaban de las posibilidades que daba el juego de las dos guitarras— se quedó fuera del repertorio cuando tuvimos que reestructurarlo al volver a quedarnos reducidos a trío.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «A lo mejor me voy». A continuación: «No me asusta».

«A lo mejor me voy»

Después de los conciertos del disco en directo, Los Marañones (1996), en la primavera de 1995, tuvimos que desalojar el ensayo que teníamos en las escuelas viejas de la señora Clavellina en el barrio del Progreso en Murcia. Entre concierto y concierto supongo que dejábamos el equipo en el mismo almacén de la Senda de Los Garres donde habíamos grabado el disco.

Mientras tanto, en julio, Paco Trinidad —que nos había producido la grabación del disco en directo y con el que íbamos a trabajar en las mezclas en Madrid en otoño— volvió a pasar por Murcia para producir algunas canciones de Genio y Figura, un grupo de Valencia, en el estudio de Pepe Moreno (esa historia ya la conté por aquí hace algún tiempo).

Miguel, por su parte, se pasó el verano huyendo de los calores de la capital, refugiándose en el campo o en la playa. Para aprovechar el tiempo, se llevó la grabadora de cuatro pistas y se dedicó a grabar unas cuantas canciones nuevas y a dejar bien definidas algunas de las que ya había escrito antes. A la vuelta del verano nos enseñó el resultado: una cinta de casete de sesenta minutos repleta de grandes canciones que bautizó On The Country On The Beach (1995), y de la que a la larga salió incluso parte del repertorio de Los Lunáticos, el grupo que formó Miguel con Santiago Campillo el siglo siguiente y que se estrenó discográficamente con el álbum Con la música a otra parte (2003).

Por la parte que nos toca, una de las canciones que había en la cinta —toda grabada en inglés, como era costumbre— era «A lo mejor me voy». Los Marañones empezamos a ensayarla la primavera siguiente, en 1996, y Miguel le escribió la letra en español a tiempo para la maqueta que grabamos en el nuevo ensayo. A la vuelta del verano de 1995, nuestros amigos de M-Clan, que también tuvieron que desalojar el ensayo del barrio del Progreso, como nosotros, habían encontrado un almacén a la entrada de Puente Tocinos que tenía tres o cuatro salas que podían alquilarnos para ensayar y allá que nos fuimos. Creo que también se apuntaron los de Von Ludol.

En el nuevo ensayo instalamos mi grabadora de cuatro pistas y nos dedicamos a grabar sin parar. A veces con Ricardo y Pedro Jiménez, como Los Caníbales del Do-Re-Mi (1995-1996), y a veces maquetando canciones nuevas para Los Marañones, con Joaquín Talismán, que había entrado en el grupo a principios de 1996 como apoyo para presentar las canciones del disco en directo.

Hicimos una selección de las canciones que habíamos ido grabando en el ensayo y algunas otras, y en septiembre de 1996 nos fuimos al estudio que había montado la gente de SPL Audio en Cabezo de Torres, con Javier Toral de técnico de sonido, a grabar una maqueta profesional —pagada por la compañía de discos—, para preparar el nuevo disco que íbamos a grabar el año siguiente en Madrid, Matando el tiempo (1997).

Javi siempre ha dicho que, no es porque la grabara él, pero aquella maqueta sonaba mejor que el disco. Y yo no se lo voy a discutir. Sea como sea, la versión de «A lo mejor me voy» que grabamos en Cabezo de Torres resultó ser la definitiva, porque aunque a principios de 1997 nos metimos al estudio Sonoland de Madrid con trece canciones en el bolsillo, al final, por cuestiones de presupuesto, sólo nos dio tiempo de acabar once, y ésta fue una de las que se quedó a medio. Sólo llegamos a grabar una pista de referencia, y ya no volvimos a retomarla para futuros discos.

Pero era una lástima que una canción tan buena como «A lo mejor me voy» se perdiera para siempre, así que decidimos incluir la versión grabada en SPL Audio en el recopilatorio Rarezas (1988-2012) (2015). Así además se puede comprobar, efectivamente, lo bien que sonaba aquella maqueta —a pesar de que esta grabación procede de una copia en casete—. Tan bien, de hecho, que volvimos ál estudio de Cabezo de Torres un par de años después para grabar allí nuestro siguiente disco, Shangri-La (1999).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Vaya manicomio». A continuación: «Yo quiero rock».

«Vaya manicomio»

A finales del verano de 1994, Ricardo se vino a mi casa con una canción nueva —en inglés, como era habitual— para grabarla con el cuatro pistas, retomando las sesiones de Strafarago (1991-1995). Es decir, con sintetizador, caja de ritmos, guitarras, bajo y muchas voces. En 1996 Miguel, Ricardo, Pedro Jiménez, y Pedrín la volvieron a grabar —todavía en inglés— en el ensayo de Puente Tocinos, durante las sesiones de Los Caníbales del Do-Re-Mí (1995-1996).

Decidimos incluirla en la maqueta que grabamos Los Marañones ese otoño en SPL Audio, en Cabezo de Torres, y para la ocasión le escribí una letra en español, insistiendo con nuestro habitual tema de la locura (pero con un toque más «feliz»).

Tú no ves lo que ves,
sólo lo que quieres ver.
Oh, vaya manicomio.

La seleccionamos para llevárnosla a Sonoland, en Madrid, y grabarla para Matando el tiempo (1997).

La empezamos a tocar en directo cuando salió el disco y ya permaneció en el repertorio todo el tiempo que Joaquín Talismán estuvo en el grupo, hasta diciembre de 2000.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «El misterio de tu amor». A continuación: «A lo mejor me voy».

«El misterio de tu amor»

La última de las canciones de aquella cinta de Ricardo de 1994 que hemos recuperado (hasta ahora) es «El misterio de tu amor». Miguel le escribió la letra en español en 2000 y la grabó en su casa con el ordenador, perfectamente terminada, y ahí se quedó, esperando su momento.

A la hora de definir lo que queríamos hacer con A contratiempo (2015), teníamos cosas como «El misterio de tu amor» en la cabeza. Se nos habían ido quedando fuera de los discos una serie de canciones con aires de twist y de rock & roll antiguo que nos gustaban mucho, así que decidimos reunirlas todas —bueno, unas cuantas— en un disco. Grabamos «El misterio de tu amor» con tanto mimo y nos quedó tan bien que la utilizamos para abrir el disco.

Para montar vídeos con las canciones del disco, se me ocurrió recopilar escenas de películas y documentales antiguos libres de derechos —no es una idea muy original: el mismo Neil Young ya había hecho algo parecido en su canal de YouTube con su disco Americana (2012)—, pero, después de almacenar un montón de imágenes, al final no encontre la paciencia ni el tiempo necesarios para hacerlo. Sólo llegué a montar el de «El misterio de tu amor», a partir de escenas de la película de 1936 Reefer Madness («La locura de los porros»), que trataba de mostrar a las familias los peligros de la marihuana. No sé si consiguió su objetivo, pero como está llena de escenas de fiestas y de bailes, y tiene hasta escenas con piano, era ideal para acompañar nuestra canción.

No hemos dejado de tocar «El misterio de tu amor» desde que salió el disco. Aquí se nos puede ver tocándola en diciembre pasado en Madrid, filmado por nuestro ex-productor Paco Trinidad y emitido en directo en su momento por Speaket.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Después de amanecer». A continuación: «Vaya manicomio».

«Después de amanecer»

«Después de amanecer» ha tenido una historia parecida a la de «Mi viejo zepelín». Después de que Ricardo nos pasara la cinta que la contenía en 1994, se quedó reposando hasta 1997, año en que Pedro Jiménez le hizo una letra en español y Miguel y Ricardo la grabaron con el cuatro pistas durante las sesiones de Los Santos de Palo (1996-1998).

Pasaron unos cuantos años —bastantes— y en 2014 la consideramos apropiada para el nuevo disco, así que Pedro y Miguel reescribieron y actualizaron la letra, Los Marañones la ensayamos a conciencia, y finalmente la grabamos para A contratiempo (2015).

Como pasó con «Mi viejo zepelín», la estuvimos tocando todo el año hasta el concierto de presentación del disco en la Sala REM, en diciembre de 2015. Aquí se nos puede ver tocándola en una grabación de nuestros amigos de MurciaTeVe.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Mi viejo zepelín». A continuación: «El misterio de tu amor».