Mes: septiembre 2017

«Shangri-La»

Otra de las canciones de Los Santos de Palo (1996-1998), con música de Ricardo y letra de Pedro Jiménez, que grabamos para nuestro álbum Shangri-La (1999), fue precisamente la que le dio título, «Shangri-La», que hablaba de un hombre que decidía irse a la ciudad legendaria que aparecía en la novela Horizontes Perdidos (James Hilton, 1933). Originalmente la canción tenía unos aires country que conservamos cuando Los Marañones empezamos a ensayarla. Así la maquetamos en el ensayo, y así la tocamos en junio de 1998 en directo para todo el mundo, en el concierto que emitimos en directo por la Internet, con Fiti Espejo de invitado especial tocando la pandereta.

Por algún motivo, durante los ensayos de otoño nos inventamos una versión de la canción completamente diferente, más «eléctrica». Lo que probablemente empezó como una broma en el local de ensayo, acabó convirtiéndose en la versión que apareció en el disco.

En diciembre de 1999, para promocionar el álbum, volvimos a TVM, esta vez para hacer un playback con la canción. Como no teníamos que tocar en realidad, nos llevamos al plató los instrumentos más bonitos que encontramos, sonaran como sonaran (porque no sonaban, claro).

La canción sobrevivió a la partida de Joaquín Talismán y se mantuvo en el repertorio, todavía en la versión «eléctrica». Aguantó ahí la llegada de las canciones de El mundo al revés (2004) y de Extraña familia (2007), así que fue una decisión fácil grabarla de nuevo para el recopilatorio de viejas canciones puestas al día, Las aventuras de Los Marañones (2008).

Como solía ser la última del repertorio, en diciembre de 2008 la utilizamos para cerrar el bloque principal del segundo concierto de XX(II) aniversario en la sala 12&medio de Murcia, con homenaje a Bo Diddley —que había muerto ese año y siempre ha sido una de nuestras grandes influencias— incluido.

Por algún otro motivo, cuando preparábamos la presentación de Tipos raros (2010) en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia, decidimos que era el momento de volver a la versión country, la original. Ya la habíamos tocado puntualmente en algún concierto acústico, pero a partir de aquí ya no volvimos nunca a la versión «eléctrica».

Aunque Los Marañones nunca hemos publicado la versión country en ninguno de nuestros discos, Miguel sí que la incluyó en su primer disco en solitario como Huracán Bañón, El factor humano (2012).

El caso es que, de una forma u otra, nunca hemos dejado de tocarla en directo. Últimamente hemos tomado la costumbre de enlazarla con «Mi amor es para Luci», haciendo un popurrí con las dos canciones. Aquí en la sala REM de Murcia, en noviembre de 2015, presentando Historias sin principio ni final (2015).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «El santo». A continuación: «El diablo vino a mí».

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«El santo»

Una de las primeras canciones de Los Santos de Palo (1996-1998) que empezamos a ensayar Los Marañones fue precisamente «El santo», con música de Ricardo y letra de Pedro Jiménez. La llevábamos bien ensayada, así que fue otra de las que presentamos mundialmente a través de la Internet en el concierto de junio de 1998.

A finales de 1998 nos metimos en el estudio de SPL Audio en Cabezo de Torres —donde habíamos grabado la maqueta para Matando el tiempo (1997) en septiembre de 1996—, a grabar nuestro nuevo disco, Shangri-La (1999), con Javier Toral de técnico de sonido. Allí grabamos la versión definitiva de «El santo», con una introducción instrumental un poco más breve que la hacíamos en directo (en realidad, grabamos la introducción larga, pero a última hora, ya haciendo el montaje con el orden definitivo de las canciones, le dimos un tajo al máster, simplificando la entrada).

Sólo la tocamos en directo durante el tiempo en que Joaquín Talismán estuvo en el grupo. Cuando nos quedamos reducidos a trío tuvimos que prescindir de un buen montón de canciones que se apoyaban en el juego de las dos guitarras.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Luna de abril». A continuación: «Shangri-La».

«Luna de abril»

Después de las intensas experiencias de las grabaciones de la maqueta en Cabezo de Torres en septiembre de 1996 y de Matando el tiempo (1997) a principios de 1997 en Madrid, decidí apartarme un poco del proceso creativo dentro del grupo. Muchas de las letras que había estado haciendo últimamente no terminaban de gustarme, y las pocas que sí, no terminaban de gustar a los demás, o sufrían transformaciones que yo terminaba aceptando con reticencia. Además, las cosas que estaban escribiendo Carlos Muñoz y Pedro Jiménez me gustaban mucho.

Así que le dejé a Miguel mi grabadora de cuatro pistas para que se la llevara a su casa y allí continuara haciendo y grabando canciones junto a Ricardo para las cintas de Los Santos de Palo (1996-1998), generalmente con letras de Pedro Jiménez escritas allí mismo, sobre la marcha.

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Una de las primeras que grabaron fue «Luna de abril», una canción de Ricardo con letra de Pedro. La ídea de escribir una canción sobre la luna de abril ya le rondaba a Ricardo desde hacía algún tiempo, y yo mismo había intentado escribir una letra con ese título —que afortunadamente fue descartada— para la canción que acabaría convirtiéndose en «Juan Don Momentos». Ahí salimos ganando. Esta vez la cosa quedó muy bien y la «Luna de abril» definitiva fue otra de las canciones que Miguel recuperó años más tarde, para nuestro disco Historias sin principio ni final (2012). La pusimos justo al final, para que el oyente se quedara con buen sabor de boca.

Siguiendo nuestro llamamiento a algunos amigos de hacer vídeos con libertad absoluta utilizando las canciones del disco, Luis González (Caballero Reynaldo) se hizo un selfie cantándola en playback.

La tocamos en directo a partir de ese verano durante un año para abrir los conciertos del grupo. La idea era, por un lado, tocar el disco completo empezando por el final y, por otro, empezar los conciertos de forma muy tranquila e ir ganando en intensidad poco a poco.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Volando al fin». A continuación: «El santo».

«Volando al fin»

El verano de 1996 volvimos a cambiar de ensayo. Herrero había habilitado una nave en la carretera de Monteagudo —donde poco después abriría la sala Gamma— y había montado varias salas de ensayo. Nos lo contó Joaquín Talismán, que además de tocar con nosotros también tenía en marcha su propio grupo, Los Talismanes, y colaboraba con Ross, que acaba de sacar su primer disco. Habían pillado un ensayo conjunto y poco después M-Clan y nosotros nos fuimos allí a sendas salas (poco a poco todos ellos se fueron yendo a ensayar a otra parte, pero nosotros seguimos por allí).

Al principio volvimos a instalar allí mi grabadora de cuatro pistas, todavía terminando de preparar las canciones de Matando el tiempo (1997). Y Miguel aprovechó la circunstancia para seguir yendo allí con Ricardo y Pedro Jiménez a grabar canciones nuevas, en principio con Pedrín a la batería. Pedro nos estaba echando una mano para ajustar las letras del disco y animó a Ricardo y a Miguel a grabar las canciones nuevas directamente en español, en lugar de hacerlo en inglés. Y si hacía falta, él mismo escribía la letra. Durante los dos años siguientes grabaron con esa idea más de un centenar de canciones, que fueron reuniendo en varias cintas con el nombre genérico de Los Santos de Palo (1996-1998). Casi treinta de ellas han ido apareciendo en sucesivos discos de Los Marañones.

Una de las primeras que grabaron, sin embargo, era una canción de Ricardo que todavía tenía letra en inglés, pero en este caso escrita por un inglés de verdad, amigo de Ricardo. Miguel la recuperó en 2011, cuando recopilábamos viejas canciones para Historias sin principio ni final (2012), le escribió una letra en español hablando de viajes espaciales —uno de nuestros temas recurrentes—, y la grabamos para el disco nuevo.

Durante los dos años siguientes a la salida del disco la hemos tocado normalmente para cerrar los conciertos, hasta que llegaron las canciones de A contratiempo (2015) y reestructuramos todo el repertorio.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «A miles de años luz». A continuación: «Luna de abril».

«A miles de años luz»

Empezamos a ensayar «A miles de años luz» —otra de las canciones de aquella cinta de «cancioncejas» de Miguel, a la que él mismo le escribió una letra sobre el amor en la distancia (galáctica) para las sesiones de Los Santos de Palo (1996-1998)— ya en el mismo verano de 1997, y fue de las primeras que maquetamos en el ensayo con el cuatro pistas, pensando en el siguiente disco. La estrenamos mundialmente en junio de 1998. Lo de mundialmente esta vez es literal.

Hacia 1996, nuestro amigo Javier González Soler montó una de las primeras empresas dedicadas a la Internet en la Región de Murcia, Distrito.com, y nos propuso alojar en su servidor una «página» dedicada a Los Marañones. Como nosotros no sabíamos todavía muy bien qué era eso de «la Internet» ni eso de las «páginas», nos tuvimos que poner al día rápidamente para entender exactamente qué nos estaba proponiendo. Como yo solía encargarme de la cosa del diseño de los carteles y las entradas del grupo y además me entendía (más o menos) con los ordenadores, me tocó a mí encargarme del asunto.

En la primavera de 1997 se presentó la «página» —que en realidad en ese momento sólo era un banner con el nombre del grupo y algo así como «próximamente» o «en construcción», que es una cosa que se llevaba mucho en esa época—, a tiempo de incluir la dirección (con un error tipográfico) en la portada de Matando el tiempo (1997). Ese verano nos pusimos en serio a trabajar con el código HTML y todo eso y a meter contenidos, como fotos pequeñísimas y animaciones (muchas animaciones), artículos, etc. Aquí se puede ver el aspecto que tenía el sitio en aquellos primeros años.

En 1998 Javier tuvo la idea de hacer algo inusitado, aprovechando que la tecnología ya lo permitía: emitir un concierto en directo por la Internet, en vídeo y en audio. Resulta que, hasta donde sabemos, eso todavía no se había hecho en España. Tras barajar diversas posibilidades, acabamos por contactar con Nacho Cheyenne, director del programa Jo… qué noche! de Televisión Murciana (TVM), y emitimos el concierto en directo desde los estudios del programa simultáneamente por televisión (TVM) para la región y «desde Murcia en directo para todo el planeta» a través de Distrito E-Red por la Internet, con un chat incluido.

Para el concierto decidimos tocar sólo canciones nuevas, de las que pensábamos incluir en lo que sería nuestro siguiente disco. Entre ellas, claro, «A miles de años luz».

Como estaba previsto, a finales de año la grabamos en SPL Audio, en Cabezo de Torres, para incluirla en Shangri-La (1999).

Seguimos tocando habitualmente «A miles de años luz» durante el resto de la etapa de Joaquín en el grupo, y fue de las pocas del álbum que se mantuvieron en el repertorio cuando se fue. Aquí se nos puede ver tocándola en el mítico Zerbizio de Moratalla, en diciembre de 2005, en un vídeo grabado por nuestro amigo José Luis «El Potro de Cieza».

Para la época en que preparábamos Las aventuras de Los Marañones (2008) ya habíamos dejado de tocarla, así que no grabamos una nueva versión para el recopilatorio. Pero sí que la volvimos a tocar en los conciertos de XX(II) aniversario en la sala 12&medio de Murcia, en diciembre de 2008, con Joaquín Talismán de invitado.

Cuando Javier González Soler (de nuevo) y yo nos pusimos el año siguiente a preparar el musical Cruzando las galaxias, basado en canciones del grupo, aprovechamos que «A miles de años luz» hablaba de relaciones que sobreviven al tiempo y al espacio para utilizarla en una de las escenas culminantes, cantada a dúo por la pareja protagonista, el explorador Lucas y la científica Luci, después de darse unos cuantos empujones.

Aquí se puede ver la escena, aunque, por las cosas de YouTube y sus cambios de formato a través del tiempo, el vídeo se estiró un poco en una fecha indeterminada.

Recientemente la hemos vuelto a tocar, junto a todas las demás del músical, durante el breve concierto que dimos en el Parque de la Fama de Murcia, el 6 de mayo de 2017, en el escenario Somos Familia del festival WAM, y ya se ha quedado otra vez en el repertorio.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Reír o llorar». A continuación: «Volando al fin».

«Reír o llorar»

También procedente de aquella cinta de Miguel de 1997, «Reír o llorar» tiene una historia un poco más complicada. Miguel le escribió una letra para grabarla durante las sesiones de Los Santos de Palo (1996-1998), y Los Marañones empezamos a ensayarla ya en 1997, llegando a maquetarla a finales de año. La letra original no nos convencía mucho, así que Miguel y Pedro Jiménez la reescribieron a tiempo de grabar las voces para la maqueta, pero aun así no pasó la criba y no llegamos a grabarla el año siguiente para Shangri-La (1999).

En 2014 nos volvimos a acordar de ella, pensando que con sus aires sesenteros sería apropiada para A contratiempo (2015). Miguel volvió a reescribir la letra un par de veces, partiendo de cero, hasta llegar a un punto que nos dejó a todos satisfechos, aunque venía a decir más o menos lo mismo que las versiones anteriores: que cuando las cosas van mal, más vale reír que llorar. Aunque dé igual.

La tocamos regularmente durante el año que salió el disco y luego dejó paso a viejas canciones que recuperamos para remover un poco el repertorio. Aquí una grabación de nuestros amigos de MurciaTeVe durante la presentación del disco en la sala REM de Murcia, en noviembre de 2015.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Hombre invisible». A continuación: «A miles de años luz».

«Hombre invisible»

Otra canción de aquella cinta de Miguel de 1997, que se volvió a grabar para Los Santos de Palo (1996-1998) y que también grabamos para Shangri-La (1999), fue «Hombre invisible», con música y letra de Miguel. Trataba de gente que desaparece con facilidad y la empezamos a ensayar con Los Marañones a principios de 1998, la maquetamos con el cuatro pistas en el ensayo y a finales de año la grabamos en SPL Audio, en Cabezo de Torres, junto a las demás del disco.

La metimos en el repertorio tras la salida del álbum y se mantuvo ahí durante años, hasta que empezamos a ensayar las canciones de Extraña familia (2007).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Tengo la culpa». A continuación: «Reír o llorar».

«Tengo la culpa»

Otra canción de Miguel procedente de aquella cinta de «cancioncejas» de 1997 era «Tengo la culpa», a la que Pedro Jiménez le puso letra en español durante las sesiones de Los Santos de Palo (1996-1998), contando una historia de amor y juicios. Los Marañones la ensayamos poco después y nos la llevamos al estudio de grabación para Shangri-La (1999). Pero, aunque la terminamos y la mezclamos, fue una de las dos canciones que se quedaron fuera de la selección final. El disco se nos quedaba demasiado largo y, en cualquier caso, habíamos preferido grabar material de sobra antes que quedarnos cortos como había pasado con el disco anterior.

Como no la incluimos en el disco, tampoco la incluimos en el repertorio. Pero la canción no quedó en el olvido, e incluso llegamos a tocarla en directo al menos en una ocasión. En la primavera de 2004, Javier García Caballero nos invitó a participar en la primera fiesta de Festivales de Rock, su portal en la Internet, dedicado a la música de «guitarras aullantes y distorsionadas», y nos pidió que le pasáramos alguna canción —a ser posible inédita— para promocionar el evento. Casi al mismo tiempo, Jam Albarracín nos había pedido también algo inédito para incluir en la Fonoteca de su propio portal, Murciarock.com, perteneciente al periódico La Verdad. Así que les enviamos a ambos la grabación inédita de «Tengo la culpa».

Cuando empezamos a pensar en el recopilatorio Rarezas (1988-2012) (2015), ésta era una de las grabaciones que queríamos incluir desde el principio. Y eso hicimos, claro.

La fiesta de Festivales de Rock se celebró en la Sala Gamma (nos pillaba muy cerca) el 7 de mayo de 2004, y junto a nosotros participaron nuestros amigos de Art School —siempre fantásticos— y unos casi recién llegados que nos sorprendieron a todos, Second. Para la ocasión decidimos tocar por primera y última vez «Tengo la culpa» en los bises del concierto, con Joaquín Talismán de invitado especial. Pero, por suerte o por desgracia, no conservamos ninguna grabación del evento.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «En un huerto de cardos». A continuación: «Hombre invisible».