Mes: agosto 2017

«Otra canción»

De las nuevas canciones que Miguel grabó en el campo o en la playa el verano de 1995, la única que sí conseguimos terminar para Matando el tiempo (1997) fue «Otra canción». Yo le escribí una letra en español a tiempo para la maqueta que grabamos en septiembre de 1996 en Cabezo de Torres, pero no terminaba de convencernos. Miguel también hizo un intento que no cuajó, y finalmente, cuando ya habíamos empezado a grabar el disco en los estudios Sonoland de Madrid, Pedro Jiménez —que ya nos había echado una mano para perfilar y corregir las letras de las canciones que habíamos grabado en la maqueta de Cabezo de Torres en septiembre— se puso a trabajar codo a codo con Miguel y llegaron con la letra justo a tiempo para grabar las voces.

Sólo la tocamos en directo algunas veces durante la gira de presentación de Matando el tiempo (1997). Y eso que nos salía muy bien, con esas voces y ese final tan intenso.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «No me asusta». A continuación: «Sin remedio».

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«No me asusta»

Por aquella época, Carlos Muñoz también escribió letras en español para otras canciones de las que había grabado Miguel el verano de 1995. Pero, aunque nos gustaban mucho, no llegamos a utilizarlas. En algunos casos, porque la canción nunca llegó a publicarse, y en otros porque no conectaban con lo que estábamos haciendo en ese momento. Sólo era cuestión de darnos tiempo para evolucionar un poco y ponernos a su altura.

Para hacernos una idea de las cosas que Carlos escribía esos meses, aquí hay una de sus letras, «La mano que aprieta», a la que yo me empeñé en poner música e hice el esfuerzo de grabarla (¡y cantarla!) en mi casa con el cuatro pistas.

Una de aquellas canciones de Miguel acabó convirtiéndose con el paso de los años en «No me asusta». Los Marañones la ensayamos —en inglés— en la primavera de 1996 y llegamos a grabar la base para la maqueta que estábamos haciendo con el cuatro pistas en Puente Tocinos, preparándonos para Matando el tiempo (1997), pero no llegamos a completarla porque no habíamos llegado a escribirle una letra que nos satisfaciera y prácticamente nos olvidamos de la canción durante el resto de ese siglo.

En 2001 decidimos probar suerte con ella otra vez. Miguel le había escrito una letra nueva en español y Pedrín, él y yo nos fuimos a su casa a grabarla con el ordenador, a base de secuencias y samples, con alguna guitarra y bajo de verdad. Estábamos preparando lo que sería nuestro álbum El mundo al revés (2004), y ésta era una de las candidatas para llevarla al estudio. Pero, sea por lo que sea, se quedó fuera.

En 2015 incluimos esta versión grabada en casa con el ordenador en el recopilatorio Rarezas (1988-2012) (2015), que, junto a «El mendigo», servía para hacerse una idea de los sonidos que estábamos buscando originalmente para El mundo al revés (2004).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Yo quiero rock». A continuación: «Otra canción».

«Yo quiero rock»

La otra canción, junto a «A lo mejor me voy», que empezamos a grabar en Sonoland para Matando el tiempo (1997) y que no pudimos terminar fue «Yo quiero rock». Procedía de la misma cinta que había grabado Miguel en el verano de 1995. Empezamos a ensayarla —todavía en inglés— a finales de año y, poco después, nuestro amigo Carlos Muñoz le escribió una letra en español que no llegamos a utilizar.

Yo hice otro intento de escribirle una letra en español el año siguiente, y fue la que utilizamos al final. Hablaba de lo difícil que puede resultar a veces comunicarse con un músico. O algo así.

Tienes toda la razón,
aunque no escuchaba.
Deja la conversación
y dame una guitarra.
Yo quiero rock.

Cuando me miras así
me recuerda algo,
te lo tengo que decir
pero me quedo en blanco.
Yo quiero rock.

La maquetamos en SPL Audio en septiembre y nos la llevamos a Madrid infructuosamente. Sólo llegamos a grabar la pista de batería y bajo. Pero «Yo quiero rock» tuvo más suerte que «A lo mejor me voy», porque a finales de 1998 decidimos darle otra oportunidad, cuando estábamos de nuevo en SPL Audio, en Cabezo de Torres, ahora grabando Shangri-La (1999). A la larga salió todo bien, porque la habíamos estado tocando en directo durante el año anterior, así que la versión que apareció publicada en Shangri-La (1999) estaba mucho más definida que la que hubiéramos grabado para Matando el tiempo (1997). Además, en esta ocasión, Juan Carlos Armero añadió percusión y Carlos Campoy grabó una pista de Minimoog, lo que hizo que la canción sonara todavía más espectacular.

La tocamos en directo unas cuantas veces mientras Joaquín Talismán estuvo en el grupo y finalmente —como sucedió con la mayoría de las canciones de esta época, que se aprovechaban de las posibilidades que daba el juego de las dos guitarras— se quedó fuera del repertorio cuando tuvimos que reestructurarlo al volver a quedarnos reducidos a trío.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «A lo mejor me voy». A continuación: «No me asusta».

«A lo mejor me voy»

Después de los conciertos del disco en directo, Los Marañones (1996), en la primavera de 1995, tuvimos que desalojar el ensayo que teníamos en las escuelas viejas de la señora Clavellina en el barrio del Progreso en Murcia. Entre concierto y concierto supongo que dejábamos el equipo en el mismo almacén de la Senda de Los Garres donde habíamos grabado el disco.

Mientras tanto, en julio, Paco Trinidad —que nos había producido la grabación del disco en directo y con el que íbamos a trabajar en las mezclas en Madrid en otoño— volvió a pasar por Murcia para producir algunas canciones de Genio y Figura, un grupo de Valencia, en el estudio de Pepe Moreno (esa historia ya la conté por aquí hace algún tiempo).

Miguel, por su parte, se pasó el verano huyendo de los calores de la capital, refugiándose en el campo o en la playa. Para aprovechar el tiempo, se llevó la grabadora de cuatro pistas y se dedicó a grabar unas cuantas canciones nuevas y a dejar bien definidas algunas de las que ya había escrito antes. A la vuelta del verano nos enseñó el resultado: una cinta de casete de sesenta minutos repleta de grandes canciones que bautizó On The Country On The Beach (1995), y de la que a la larga salió incluso parte del repertorio de Los Lunáticos, el grupo que formó Miguel con Santiago Campillo el siglo siguiente y que se estrenó discográficamente con el álbum Con la música a otra parte (2003).

Por la parte que nos toca, una de las canciones que había en la cinta —toda grabada en inglés, como era costumbre— era «A lo mejor me voy». Los Marañones empezamos a ensayarla la primavera siguiente, en 1996, y Miguel le escribió la letra en español a tiempo para la maqueta que grabamos en el nuevo ensayo. A la vuelta del verano de 1995, nuestros amigos de M-Clan, que también tuvieron que desalojar el ensayo del barrio del Progreso, como nosotros, habían encontrado un almacén a la entrada de Puente Tocinos que tenía tres o cuatro salas que podían alquilarnos para ensayar y allá que nos fuimos. Creo que también se apuntaron los de Von Ludol.

En el nuevo ensayo instalamos mi grabadora de cuatro pistas y nos dedicamos a grabar sin parar. A veces con Ricardo y Pedro Jiménez, como Los Caníbales del Do-Re-Mi (1995-1996), y a veces maquetando canciones nuevas para Los Marañones, con Joaquín Talismán, que había entrado en el grupo a principios de 1996 como apoyo para presentar las canciones del disco en directo.

Hicimos una selección de las canciones que habíamos ido grabando en el ensayo y algunas otras, y en septiembre de 1996 nos fuimos al estudio que había montado la gente de SPL Audio en Cabezo de Torres, con Javier Toral de técnico de sonido, a grabar una maqueta profesional —pagada por la compañía de discos—, para preparar el nuevo disco que íbamos a grabar el año siguiente en Madrid, Matando el tiempo (1997).

Javi siempre ha dicho que, no es porque la grabara él, pero aquella maqueta sonaba mejor que el disco. Y yo no se lo voy a discutir. Sea como sea, la versión de «A lo mejor me voy» que grabamos en Cabezo de Torres resultó ser la definitiva, porque aunque a principios de 1997 nos metimos al estudio Sonoland de Madrid con trece canciones en el bolsillo, al final, por cuestiones de presupuesto, sólo nos dio tiempo de acabar once, y ésta fue una de las que se quedó a medio. Sólo llegamos a grabar una pista de referencia, y ya no volvimos a retomarla para futuros discos.

Pero era una lástima que una canción tan buena como «A lo mejor me voy» se perdiera para siempre, así que decidimos incluir la versión grabada en SPL Audio en el recopilatorio Rarezas (1988-2012) (2015). Así además se puede comprobar, efectivamente, lo bien que sonaba aquella maqueta —a pesar de que esta grabación procede de una copia en casete—. Tan bien, de hecho, que volvimos al estudio de Cabezo de Torres un par de años después para grabar allí nuestro siguiente disco, Shangri-La (1999).

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Vaya manicomio». A continuación: «Yo quiero rock».

«Vaya manicomio»

A finales del verano de 1994, Ricardo se vino a mi casa con una canción nueva —en inglés, como era habitual— para grabarla con el cuatro pistas, retomando las sesiones de Strafarago (1991-1995). Es decir, con sintetizador, caja de ritmos, guitarras, bajo y muchas voces. En 1996 Miguel, Ricardo, Pedro Jiménez, y Pedrín la volvieron a grabar —todavía en inglés— en el ensayo de Puente Tocinos, durante las sesiones de Los Caníbales del Do-Re-Mí (1995-1996).

Decidimos incluirla en la maqueta que grabamos Los Marañones ese otoño en SPL Audio, en Cabezo de Torres, y para la ocasión le escribí una letra en español, insistiendo con nuestro habitual tema de la locura (pero con un toque más «feliz»).

Tú no ves lo que ves,
sólo lo que quieres ver.
Oh, vaya manicomio.

La seleccionamos para llevárnosla a Sonoland, en Madrid, y grabarla para Matando el tiempo (1997).

La empezamos a tocar en directo cuando salió el disco y ya permaneció en el repertorio todo el tiempo que Joaquín Talismán estuvo en el grupo, hasta diciembre de 2000.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «El misterio de tu amor». A continuación: «A lo mejor me voy».

«El misterio de tu amor»

La última de las canciones de aquella cinta de Ricardo de 1994 que hemos recuperado (hasta ahora) es «El misterio de tu amor». Miguel le escribió la letra en español en 2000 y la grabó en su casa con el ordenador, perfectamente terminada, y ahí se quedó, esperando su momento.

A la hora de definir lo que queríamos hacer con A contratiempo (2015), teníamos cosas como «El misterio de tu amor» en la cabeza. Se nos habían ido quedando fuera de los discos una serie de canciones con aires de twist y de rock & roll antiguo que nos gustaban mucho, así que decidimos reunirlas todas —bueno, unas cuantas— en un disco. Grabamos «El misterio de tu amor» con tanto mimo y nos quedó tan bien que la utilizamos para abrir el disco.

Para montar vídeos con las canciones del disco, se me ocurrió recopilar escenas de películas y documentales antiguos libres de derechos —no es una idea muy original: el mismo Neil Young ya había hecho algo parecido en su canal de YouTube con su disco Americana (2012)—, pero, después de almacenar un montón de imágenes, al final no encontre la paciencia ni el tiempo necesarios para hacerlo. Sólo llegué a montar el de «El misterio de tu amor», a partir de escenas de la película de 1936 Reefer Madness («La locura de los porros»), que trataba de mostrar a las familias los peligros de la marihuana. No sé si consiguió su objetivo, pero como está llena de escenas de fiestas y de bailes, y tiene hasta escenas con piano, era ideal para acompañar nuestra canción.

No hemos dejado de tocar «El misterio de tu amor» desde que salió el disco. Aquí se nos puede ver tocándola en diciembre pasado en Madrid, filmado por nuestro ex-productor Paco Trinidad y emitido en directo en su momento por Speaket.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Después de amanecer». A continuación: «Vaya manicomio».

«Después de amanecer»

«Después de amanecer» ha tenido una historia parecida a la de «Mi viejo zepelín». Después de que Ricardo nos pasara la cinta que la contenía en 1994, se quedó reposando hasta 1997, año en que Pedro Jiménez le hizo una letra en español y Miguel y Ricardo la grabaron con el cuatro pistas durante las sesiones de Los Santos de Palo (1996-1998).

Pasaron unos cuantos años —bastantes— y en 2014 la consideramos apropiada para el nuevo disco, así que Pedro y Miguel reescribieron y actualizaron la letra, Los Marañones la ensayamos a conciencia, y finalmente la grabamos para A contratiempo (2015).

Como pasó con «Mi viejo zepelín», la estuvimos tocando todo el año hasta el concierto de presentación del disco en la Sala REM, en diciembre de 2015. Aquí se nos puede ver tocándola en una grabación de nuestros amigos de MurciaTeVe.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Mi viejo zepelín». A continuación: «El misterio de tu amor».

«Mi viejo zepelín»

En aquella cinta que Ricardo nos pasó en 1994 aparecía la versión original de «Mi viejo zepelín», todavía en inglés, como era habitual. En la primavera de 1996 nos juntamos Ricardo, Pedro Jiménez, Pedrín y yo y la grabamos en el ensayo de Puente Tocinos, para la cinta de Los Caníbales del Do-Re-Mí (1995-1996). Luego Miguel añadió guitarra y voces. Quedó muy bien, pero nunca volvimos a hacer nada con ella. Bueno, nunca digas nunca.

En 2014, rebuscando entre las viejas canciones de todos los tiempos aquellas que cuadraran con el criterio que nos habíamos planteado para el nuevo disco que íbamos a grabar —a saber, que pudieran haber aparecido en discos publicados alrededor de 1963 o algo así—, redescubrimos ésta. A mí se me ocurrió escribir una letra en español que hablaba sobre los placeres de montar en globo. Un par de vueltas a la letra con ayuda de Miguel y el globo se había convertido en zepelín.

Se ve todo tan lejano y
tan pequeño desde aquí
que las cosas dejan de importar.

Si tú estás a mi lado,
con el viento de cara
y mirando adelante,
todo puede pasar
cuando suelte el lastre
subiremos aún más,
más allá.

Le dimos unas cuantas vueltas en el ensayo y a principios de 2015 la grabamos para A contratiempo (2015).

La estuvimos tocando en directo hasta la presentación del disco en la Sala REM a finales de 2015, donde lo tocamos entero por última vez.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Yo te haré entender». A continuación: «Después de amanecer».

«Yo te haré entender»

El mismo día que grabamos la versión en inglés de «Me canso de andar» en el ensayo de Puente Tocinos para la cinta de Los Caníbales del Do-Re-Mí (1996) también grabamos «Yo te haré entender», todavía en inglés. Le hice una letra en español —originalmente se llamaba «I’ll Make You Understand», así que tampoco me lo pensé mucho— y empezamos a ensayarla con Los Marañones. La idea era muy tonta, y estaba basada en una viñeta de «El reportero de acero» —un tebeo que hice allá por 1985 o 1986— en la que uno le dice a su perrico que ya no lo saca más.

Si tú no me entiendes yo te haré entender,
si tú no me entiendes yo te haré entender,
que yo ya no te saco mas.

La maquetamos en SPL Audio en otoño y empezamos a incluirla en el repertorio. En marzo la grabamos en Sonoland para Matando el tiempo (1997), y nos quedó tan bien que decidimos que fuera la que abría el álbum.

Lo gracioso es que yo aún no tenía perrico cuando hice la letra, pero sí cuando grabamos el disco, como se puede ver por la aparición estelar de Manolín (bajo la atenta y vigilante mirada de Pedrín) en la foto interior, de Javier Salas. Como Joaquín Talismán por aquel entonces todavía no era miembro «oficial» del grupo —aunque ya llevaba tocando con nosotros un año—, en esa sesión nos hicimos algunas fotos con y otras sin él. Por supuesto, elegimos para el disco una en la que saliera él. Además, «entrando» simbólicamente en el grupo.

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Estuvimos tocando «Yo te haré entender» en directo un par de años, hasta que, como es costumbre, dejó paso a canciones nuevas.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Las manzanas del mal». A continuación: «Mi viejo zepelín».

«Las manzanas del mal»

Un día de febrero de 1996, Pedro Jiménez nos reunió a Miguel, Ricardo y a mí en mi casa, con mi grabadora de cuatro pistas, un par de guitarras, el bajo y la caja de ritmos, y nos puso a grabar. Elegimos una canción de Ricardo de la cinta de 1994, le escribí allí mismo una letra con aires medio bíblicos y medio psicodélicos, y de ahí salió «Las manzanas del mal».

Sé dónde estás,
en el centro de un imán,
y alrededor
gira y gira lo demás.
Todo se acerca
y das vueltas tú también,
el centro empieza a ceder.

En octubre la ensayamos con el grupo, pensando en el próximo disco, y en marzo de 1997 la grabamos en Sonoland, en Madrid, para Matando el tiempo (1997).

Entró en el repertorio tras la salida del disco y ya se quedó ahí todo el tiempo que Joaquín Talismán estuvo en el grupo. Y todavía siguió ahí durante algunos meses cuando se fue.

Nos volvimos a acordar de «Las manzanas del mal» cuando preparábamos Las aventuras de Los Marañones (2008) y decidimos grabarla de nuevo para incluirla en el disco. De hecho, decidimos que fuera la canción que lo abría.

Después de esto, la canción volvió al repertorio durante una buena temporada. Por supuesto, la tocamos en los conciertos de XX(II) Aniversario en la sala 12&medio de Murcia en diciembre de 2008, con Joaquín Talismán de invitado especial, recreando la versión que hacíamos en la época de Matando el tiempo (1997).

La seguimos tocando durante dos o tres años más, hasta que llegaron las canciones de Historias sin principio ni final (2012), empujando.

 

Anteriormente en Las canciones de Los Marañones: «Me canso de andar». A continuación: «Yo te haré entender».